Documento ocasional del BCE que cuantifica la huella de biodiversidad de las actividades económicas y de los bancos del área del euro. El estudio muestra que el impacto de la zona euro equivale a la pérdida de 582 millones de hectáreas de hábitats prístinos y que las cadenas de suministro representan una parte importante del daño. También revela que los diez mayores bancos financian el 40 % del total del impacto. El informe subraya la conexión entre clima y naturaleza y aboga por integrar la biodiversidad en las evaluaciones de riesgos financieros.
