Durante el cuarto trimestre de 2025 la actividad regulatoria se mantuvo intensa con desarrollos clave en los marcos prudenciales, sostenibilidad, gobernanza, regulación digital y resiliencia operativa; la agenda destacó la simplificación regulatoria, la convergencia supervisora y el fortalecimiento de marcos para abordar riesgos estructurales emergentes como la tecnología, la dependencia de terceros, el clima y las presiones geopolíticas
