La actividad regulatoria del primer trimestre de 2026 consolida una fase de ajuste y modernización, con Europa avanzando en la simplificación de los marcos prudenciales y de reporting y reforzando la supervisión y la resolución bancaria; también se observa un impulso significativo en la regulación de pagos y criptoactivos, especialmente stablecoins en EE. UU., y una convergencia normativa en América Latina
