Este informe de Oliver Wyman - respondiendo a un encargo de la Federación Bancaria Europea - sostiene que Europa necesita movilizar una inversión adicional masiva —unos 1,4 billones de euros anuales— y que los bancos deben jugar un papel mayor para cerrar esa brecha, pero están limitados por una regulación compleja, exigencias prudenciales acumuladas, titulización poco desarrollada y fragmentación del mercado financiero europeo. El informe propone simplificar y recalibrar el marco prudencial, impulsar la Unión de Ahorro e Inversión, desbloquear la titulización y eliminar barreras a la integración para reforzar la capacidad de financiación de la banca europea.
